San Pedro de Atacama, un paraíso en medio del desierto de Chile

A solo tres horas y media de Antofagasta, II Región, se encuentra este lugar en medio del desierto de Atacama, en el que turistas y mochileros de todos los países, la cultura atacameña y una multitud de lugares increíbles que visitar se juntan y crean un cuadro inolvidable.

Lo primero por conocer de San Pedro es el pueblo, con confortables calles de tierra que facilitan un expedito traslado. En la esquina de la plaza se encuentra la antigua iglesia, hecha de adobe y cuya construcción data del siglo XVII, manteniéndose hasta el día de hoy. A solo pasos de ahí se encuentra el Museo Arqueológico, en donde se puede conocer la historia de los habitantes de la región, los atacameños, y además ver los casi 380.000 ejemplares originales de los implementos de esta cultura precolombina, como jarros, vestimenta o armas.

Un atractivo que puede visitarse caminando solamente 3 kilómetros hacia el cerro Quitor, es el pukára del mismo nombre: una fortaleza que data del siglo XII, usada por los originarios para defenderse de los demás pueblos. Requiriéndose aproximadamente una mañana para subirlo a pie, el espectáculo que se puede ver desde la cima, como el río San Pedro o los campos de cultivos, es imperdible.

En la zona de Chajnantor, a 5000 metros sobre el nivel del mar, se encuentra el Centro ALMA (Atacama Large Millimeter Array), 64 antenas que servirán para estudiar el firmamento y entregar imágenes de alta calidad desde un lugar en donde el cielo estrellado es protagonista. Si bien este lugar aún está en construcción y no puede visitarse, puede notarse su majestuosidad desde la carretera que lleva a Tocornao al salar de Atacama. Allí está la laguna Cejar, en la que el agua y el cielo increíblemente azul, además de los colores del paisaje, constituyen un momento inolvidable. Sumado a esto posee el atractivo de que sus aguas son tan salinas que quienes se bañan en esta laguna flotan involuntariamente a causa de la densidad.

Además de la laguna Cejar están los ojos del Salar: dos piscinas naturales formadas por la erosión, donde cualquiera puede saltar de gran altura. Para terminar este invaluable recorrido, que ofrecen casi todas las oficinas de turismo, existe la laguna Tebenquiche, el lugar de un atardecer adornado con colores y sombras creadas producto de una de las puestas de sol más maravillosas del mundo.

¿Donde dormir?
San Pedro de Atacama tiene una oferta de alojamiento turístico muy amplia, destacándose los hostales y residenciales. Otra opción es arrendar cabañas por el día, para lo cual se recomienda visitar CabanasChile.cl, un sitio web que tiene más de 1500 cabañas en su directorio categorizadas para facilitar su búsqueda.

Los lugares imperdibles:
Pero ¿quién no ha oído hablar del Valle de la Luna? Este lugar, lleno de cuevas, riscos y montañas en su estado más natural, es muy similar a nuestro satélite natural. Se puede visitar en automóvil y en bicicleta, en un viaje que, si se es precavido en el horario, puede culminar con otro atardecer impresionante en lo alto de sus montañas.

Otro imperdible es el campo geotérmico de los Géisers del Tatio, a 90 kilómetros de San Pedro. La mejor hora para visitarlo es entre las 06:00 y las 07:00 A.M, puesto que en este momento del día la actividad de sus fumarolas de vapor y agua es mayor.

Como consejo: al visitar este pueblo, es fundamental el uso de bloqueador solar y gorro con visera. Cada vez exista exposición al sol hay que proteger la piel, puesto que en esta árida región del mundo el Astro Rey está presente casi todos los días del año, y la radiación UV es alta.

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