Adolescencia, verano y sexo. ¿Qué precauciones tomar?

“En España, en el colectivo de los adolescentes se observan conductas sexuales cada vez con mayor precocidad: los jóvenes comienzan a tener sexo a edades más tempranas, con la consecuente presencia de prácticas sexuales de riesgo, que pueden dar lugar a embarazos no deseados o transmisión de ETS (enfermedades de transmisión sexual)”, explica la Dra. Rosa Porqueras, especializada en este rango de edad.

Según un estudio elaborado en 2016 por la oenegé Sida Studi un 72,6 % de los alumnos de segundo ciclo de la ESO ha tenido algún contacto sexual con una pareja y según otro estudio con una muestra muy amplia de adolescentes españoles, entre 12 y 17 años, empleándose el Cuestionario de sexting (Gámez-Guadix, Almendros, Borrajo y Calvete, 2015), se concluyó que envio de mensajes con contenido sexual se empieza a realizar desde los 12 años con un 3,4% hasta el 31,6% en los 17 años.

En realidad este fenómeno no es exclusivo de España, según un estudio de varios investigadores de la Universiad de Oviedo, “En los últimos años se ha observado una mayor liberalización de los comportamientos sexuales en el mundo occidental, esta tendencia se manifiesta de forma especial en los adolescentes”, comenta la especialista.

El verano es una época de cambio de ambientes, noches más largas y diversión, que favorece el contacto y las relaciones personales, incluyendo las relaciones sexuales. Por ello, esta época del año puede ser el punto álgido de las relaciones de riesgo en el adolescente, aunque es un tema que debe abordarse durante todo el año.

La Dra. Rosa Porqueras explica en la Clínica de la Mujer Women’s que “la toma de precauciones debe ser la piedra angular en la educación sexual” así como los métodos más eficaces para prevenir las ETS y los embarazos no deseados. Según la especialista “los tres elementos más imrortantes son educación, formación y prevención”. Algunos estudios informan de que el porcentaje de adolescentes que no utilizan anticonceptivos es el doble en el grupo que no recibe educación sexual.

De igual forma, “el diálogo de los adolescentes con sus padres es una herramienta imprescindible”, afirma la Dra. Proqueras, el tema debe ser abordado con naturalidad, de forma precoz y durante todo el año, no solo en verano. Un ejemplo es la importancia de enseñarles a decir ‘no’, de no forzar una situación porque ‘toque’ o porque sus amigos hayan iniciado ya relaciones sexuales, esto depende en buena medida de la educación recibida en casa.

Este diálogo continuado entre padre e hijos permite establecer un canal de comunicación fluido que puede ser utilizado en el momento en que puede ser más necesario como es en el caso de las vacaciones de verano, un periodo que debe dejar los mejores recuerdos posibles a los hijos.

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