El Instituto Catalán de Energía y el Instituto de Tecnología de la Construcción de Cataluña trabajan para el desarrollo de herramientas que faciliten la eficiencia energética y el autoconsumo renovable

El proyecto prevé crear un indicador de eficiencia energética de cada producto de la construcción, que informe tanto de su coste de adquisición como del gasto energético asociada a su vida útil. El ICAEN destinará 95.000 euros al proyecto hasta el 2018. El Instituto Catalán de Energía (ICAEN) de la Generalitat de Cataluña y el Instituto de Tecnología de la Construcción de Cataluña (ITeC) han firmado un convenio para desarrollar herramientas que contribuyan a integrar la eficiencia energética y el autoconsumo renovable en la construcción y la renovación de edificios.

El objetivo de la iniciativa es avanzar hacia un modelo de energía limpia y facilitar el cumplimiento de las directivas europeas que obligan que los edificios sean de consumo casi cero, es decir, que tengan un consumo energético óptimo y que compensen la práctica totalidad de su demanda con producción propia descentralizada de energía, integrando energías renovables en su diseño. El convenio establece que el ICAEN y el ITeC trabajarán conjuntamente para desarrollar un indicador de eficiencia energética llamado ‘Coste total por el Usuario’ en la base de datos de productos y equipos de construcción que gestiona la ITeC.

Esta base de datos es de obligada utilización en la elaboración de proyectos por parte de los profesionales en la obra pública y de uso amplio en la obra privada. El ICAEN aportará un total de 95.000 euros al proyecto hasta el 2018. El indicador ‘Coste Total por el Usuario’ incluye no sólo el coste de adquisición de cada producto o equipo, sino también el coste del consumo de energía a lo largo de suya la vida útil. De este modo, el profesional, además de optimizar el coste inmediato de la construcción, también puede calcular el coste diferido en función del consumo energético de la solución elegida, y valorar las emisiones de gases de efecto invernadero y otros contaminantes locales, como los NOx y las micropartícules, según el consumo y la fuente energética empleada.

Este indicador se aplicará a 6.000 productos o equipos habitualmente utilizados en la construcción, tanto en cuanto a viviendas como edificios del sector terciario. Además, se podrá integrar en la metodología de trabajo colaborativo Building Information Modeling (BIM), que permite coordinar y optimizar los diferentes elementos de una construcción en el decurso de todo su ciclo de vida. Una iniciativa en linea con los estándares europeos.

El trabajo desarrollado en el marco del convenio pretende dinamizar el diseño energéticamente eficiente en la obra nueva y en la renovación de edificios. Las directivas europeas establecen que, a partir del 1 de enero de 2019, todos los edificios públicos nuevos y los que sean renovados de forma importante tendrán que ser diseñados como edificios de consumo casi cero. Para el sector privado, esta obligación se atrasa hasta el 1 de enero del 2021. En Cataluña, la edificación está implicada en un 28,6% del total del consumo de energía final.

La reducción drástica del consumo de energía y la incorporación de la generación de energía con recursos renovables en este sector es un elemento importante de impulso de un nuevo modelo energético, basado en la energía limpia y en la descentralización de la producción de energía. El ciudadano será el centro de este nuevo modelo, puesto que los edificios acontecen no sólo consumidores, sino también productores de energía.

En este sentido, la Generalitat ultima la elaboración de un Pacto Nacional para la Transición Energética para que Cataluña lleve a cabo el cambio hacia este nuevo modelo energético de manera consensuada con toda la sociedad. 

El contenido de este comunicado fue publicado primero en la web de Generalitat

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