Los festivales de verano disparan la rentabilidad del alquiler vacacional, según Instituto de Valoraciones

Los festivales de verano se han convertido en verdaderos reclamos turísticos en nuestro país. Como muestra, las cifras de asistencia a estos eventos, que se cuentan en decenas de miles de personas. Por ejemplo, en el caso del Mad Cool, que se ha celebrado este fin de semana en Madrid, la cifra de asistencia se ha situado en 80.000 personas cada uno de los tres días que ha durado el festival. Esto supone un importante impulso para la actividad económica de las localidades donde se organizan estos eventos y un notable aumento en la demanda del alquiler vacacional.

La agenda de festivales españoles se extiende por diferentes zonas del país, por lo que los precios y el volumen de reservas varían según el caso del que se trate. Los expertos del departamento técnico de Instituto de Valoraciones han analizado los factores que influyen en el mercado de pisos turísticos en las localidades donde se celebran los principales festivales, así como su rentabilidad:

Alquilar piso para un festival aumenta la rentabilidad en las capitales y las localidades más pequeñas
El precio de una vivienda turística por persona y día durante un festival en ciudades como Barcelona supera los 50 euros. Concretamente, en el Primavera Sound, que tiene lugar cada año en la Ciudad Condal a principios de junio, el precio medio para alquilar un apartamento vacacional ronda los 55 euros. Si se compara con el valor medio de estos alojamientos en la misma ciudad durante el verano (35 euros), el incremento del precio es del 36%.

En el caso del Festival Internacional de Benicàssim (FIB), que se organiza desde este jueves hasta el domingo, los precios también superan la media habitual. El coste por noche ronda los 128 euros, en torno a un 17% más, ya que el precio medio en la localidad castellonense suele ser de 106 euros.

La demanda de pisos turísticos en los festivales se ha multiplicado este verano
El alquiler vacacional es una opción cada vez más demandada entre los asistentes a los eventos musicales. Algunos ejemplos son el Sonorama Ribera de Aranda de Duero (Burgos) y el festival Dreambeach de Vera (Almería), que se celebrarán en la segunda semana de agosto. En el primer caso, las reservas de pisos turísticos para los días que dura esta edición se han triplicado respecto al año pasado, y en el segundo, suponen ya más del doble (140%) que en 2017.

Aunque la mayoría de estos festivales se organizan en municipios más pequeños, algunos tienen lugar en capitales de provincia, donde también se ha notado el incremento de la demanda en el alquiler vacacional. Concretamente, las reservas de pisos turísticos durante la celebración del Mad Cool en Madrid el pasado fin de semana han crecido un 16% respecto a 2017 y, en el caso del BBK de Bilbao, la ocupación en estos alojamientos entre el jueves y el sábado ha aumentado casi un 30% respecto al año pasado.

Las zonas de playa rozan el lleno durante los días de festival
Además del reclamo musical que supone la organización de un festival, las zonas de costa con buen clima son el destino preferente de los turistas en busca de sol y playa. Por ello, estas áreas son especialmente sensibles al crecimiento en la demanda de pisos vacacionales durante la celebración de eventos musicales, según Instituto de Valoraciones. Un buen ejemplo de ello es el festival Womad, que se organizó el año pasado en Las Palmas, donde la ocupación de apartamentos turísticos rozó casi el lleno durante los días que duró el evento.

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