En exclusiva el arqueólogo Zahi Hawass alaba la gestión del patrimonio español

Notable fue la renuncia de Hawass como ministro de antigüedades en 2011 ante los expolios que tuvieron lugar con las manifestaciones durante la crisis de Mubarak, un acto que trascendió y del que la Unesco se hizo eco. Sin embargo, el reconocido arqueólogo insiste que a día de hoy los controles en los puertos -por donde salen la mayoría de piezas arqueológicas- son exhaustivos y la protección del Patrimonio es una realidad.

Con su omnipresente sombrero de ala ancha, que recuerda a Indiana Jones, Hawass se ha convertido en una especie de gurú mediático en cuestiones de egiptología. En los últimos tiempos, con tantos nuevos hallazgos importantes, insiste que lo encontrado hasta ahora es tan solo un tercio de lo que se cree que existe, siendo su obsesión toparse con un gran hallazgo en el Valle de los Reyes o en el de las Reinas, como sería la tumba de algún faraón o alguna soberana; por otro lado recuerda que aún no se ha encontrado la tumba de Nefertiti y que no se conoce el gran secreto de las Pirámides.

Conocida es la diferencia de opiniones que ha mantenido en los últimos tiempos con el arqueólogo británico Nicholas Reeves quien aseveró que la tumba de Nefertiti se encuentra detrás de una de las paredes de la tumba de Tutankamón. Hawass insiste que “Reeves vendió humo”, porque entre otras cosas, para haberla enterrado donde él afirma que está habría que haber pasado por la tumba del faraón, y eso es algo impensable; no obstante aclara que, al margen de discrepancias profesionales, su relación con el inglés es absolutamente cordial.

Ante la incógnita sobre el lugar donde se encuentran las tumbas de Alejandro Magno o Cleopatra, insiste que el Rey de Macedonia está enterrado en Alejandría y que algún día cuando demográficamente se opte por derrumbar muchos edificios, probablemente se dé el añorado hallazgo.

No dudó en resaltar la labor de la dominicana Kathleen Martínez quien lleva 13 años tras el féretro de la enigmática reina suicida y su amante Marco Antonio, una investigación que lo ubica en los alrededores del templo de Taposiris Magna también en Alejandría.

Al rey lo que es del rey
Conocido como un luchador nato por intentar lograr que lo expoliado regrese a la nación del Nilo, es consciente que para conseguir su objetivo deben modificarse las leyes que para ello tiene la Unesco, como es la del año 1972 que podría conseguir el retorno de miles de piezas a sus lugares de origen, y por ello batalla como miembro del comité que persigue la añorada modificación legal. Sabe que el proceso es y será largo, y que requiere de mucho trabajo a nivel político.

Y es que si existe una pieza que reúna toda la esencia y la filosofía del Antiguo Egipto esa es la “Piedra Roseta” hoy parte del acervo del Museo Británico, por lo que debería regresar a este país y no seguir en Londres, o también el famoso busto de tonalidades azules de Nefertiti que actualmente se encuentra en Berlín, afirma Hawass mientras recuerda que, gracias a su asesoramiento, consiguió que la misma Universidad de Yale devolviera al Perú unas piezas prestadas para una exposición que se negaba a regresar al país andino. Solo fue necesaria una amenaza judicial para que la institución norteamericana enmendara su capricho. Dicha hazaña le mereció ser condecorado con la Orden del Sol, el galardón de mayor relevancia en la nación inca. En 2009 era honrado con la “Orden de las Artes y las Letras de España” reconociéndole, entre otras cosas, su cooperación con diferentes museos españoles. Al abordar el tema se explaya en halagos hacia los científicos españoles y, cómo no, a su querida amiga la Reina Sofía. Enfáticamente aclaraba que el Templo de Debod, regalo del gobierno Egipcio a Madrid, no podría ser repatriado en ningún caso ya que se trata de una donación que salió legalmente de su país.

Por un turismo controlado
Ante la gran expectativa mundial que ha supuesto la apertura del Nuevo Museo de El Cairo en 2020 y la gran cantidad de nuevas piezas que en él se exhibirán, se empeña en confirmar que dada la ubicación del recinto en las proximidades de las Pirámides, es necesario retirar de la zona a vendedores y hombres que alquilan camellos para paseos, para que así el contacto de los visitantes sea meramente con piezas arqueológicas y no con otro tipo de elementos externos.

En la actualidad, remarca, es ya casi imposible utilizar el flash en cualquiera de los lugares históricos; plantea un control en la cantidad de las visitas abogando además por las réplicas, recordándonos que en España se ha hecho en las cuevas de Altamira o en La Alhambra en aras de proteger el lugar original.

Nunca antes nadie de la talla de este hombre había llegado mediáticamente tan lejos, situación que lleva a indagar sobre sus planes a futuro. Pero Zahi Hawass, académico y entregado a su pasión arqueológica, parece que no tiene otro sueño más que su país, y quizá por ello acentúa la importancia de apoyar las excavaciones realizadas hoy en día por manos exclusivamente egipcias. No duda en recordarnos el basto contenido histórico del que goza España, un lugar por el que han pasado diversas culturas y que aún enfrentándose al turismo de masas ha podido, de alguna forma, preservar la pureza de muchos de sus monumentos y lugares. Sin duda, Egipto según su opinión, debe encontrar la forma de controlar el turismo y proteger el medio ambiente, y sin duda, España es una referencia.

El egiptólogo, ha dejado claro que Jehan Sadat, la viuda y colaboradora de Anwar Al-Sadat -el presidente egipcio que en la década de los setenta rompió con la Unión Soviética, se acercó a Estados Unidos y logró un acuerdo de paz con Israel que le mereció en 1978 el Premio Nobel de la Paz-, no solamente mantiene su activismo a favor de la emancipación de las mujeres musulmanas y a favor de la paz y la reconciliación en el Medio Oriente, sino que es una gran impulsora del turismo hacia su país promoviendo el destino entre intelectuales y filántropos de todo el mundo para que acudan en grupos reducidos inclinándose de esta manera por unos viajeros distantes del turismo de masas y con mayor nivel adquisitivo.

La era dorada de los faraones
Con el “control del turismo” como espina dorsal en su discurso, recuerda cómo él mismo en 2007 junto con el gobierno egipcio y la colaboración de National Geographic comandaron una exposición por diversos países europeos que mostraba más de 130 objetos de Tutankamón y su familia, recaudando ciento diez millones de dólares que en gran parte se destinaron a la financiación de las labores de conservación de los tesoros egipcios. Para él, este logro demuestra que se puede rentabilizar y enseñar el arte antiguo sin deteriorarlo, in facto, hace énfasis en el hecho de que la máscara funeraria del faraón se hubiera quedado en Egipto debido a su fragilidad. La exposición continuó hacia Estados Unidos con un éxito que confirmó que Tutankamón es la “Rock Star” egipcia por excelencia.

Por amor a Egipto
Hawass, oriundo de este pueblo que susurra desde las arenas del desierto y que está cargado de historia y yacimientos arqueológicos es, sin duda, un personaje de primera talla mundial, polémico y contradictorio a la vez que erudito, competente y devoto de la egiptología. Hablar con él es un acto que intimida en el sentido más humanístico y que también, con placer, enarbola cierto histrionismo que solo dominan los seres más mediáticos.

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