Psicofertilidad natural explica los beneficios del ayuno

Ayuno intermitente
El ayuno intermitente se ha convertido recientemente en una tendencia de salud. En pocas palabras se podría definir como un ciclo que combina la restricción de alimentos y comer. Aunque no hay nada nuevo sobre el ayuno, ya que éste se ha practicado a lo largo de toda la historia.

Tal y como lo explica Elena Pasqués, enfermera y psiconeuroinmunóloga, de Psicofertilidad Natural: “respetando sus biorritmos nuestros antepasados comían cuando había alimento. Al despertar seguramente no había un bol de cereales sobre la mesa sino más bien les esperaban horas de movimiento hasta conseguir a su presa y disfrutar del banquete’, explica.

¿Y de dónde se sacaba la energía
La esencia del ayuno intermitente es, sencillamente, permitirle al cuerpo usar su energía almacenada.

Pero, ¿qué ocurre en la actualidad?
“Estar tan abastecidos de alimentos puede provocar que se pierda esta capacidad de movilizar las reservas de energía y hacernos dependientes de la comida”, explica la experta.

Así es cómo funciona
Al comer, se ingiere más energía de la que se puede usar de inmediato. Parte de esta energía debe almacenarse para su uso posterior y la insulina es la hormona clave. “Cuando comemos la insulina aumenta. Los carbohidratos se dividen en unidades individuales de glucosa (azúcar), que se unen en cadenas para formar glucógeno, que luego se almacena en el hígado o en los músculos”, argumenta.

Sin embargo, hay un espacio de almacenamiento muy limitado para los carbohidratos; y una vez alcanzado, el hígado empieza a convertir el exceso de glucosa en grasa y en este punto casi no hay límite para la cantidad de grasa que se puede crear.

“En cambio, cuando hacemos ayuno, los niveles de insulina están bajos lo que indica al cuerpo que empiece a extraer la glucosa del almacén para obtener energía. El glucógeno es la fuente de energía más fácilmente accesible pudiendo cubrir las necesidades del cuerpo durante 24-36 horas. Después, el cuerpo descompondrá la grasa para obtener energía. El ayuno, después de todo, es simplemente la otra cara de comer.

Además ofrece mucha flexibilidad tanto es así que existen varios métodos de ayuno.
El más popular y quizás el más recomendado para empezar a ayunar es el 16/8 también conocido como el protocolo Leangains que consiste en ayunar todos los días durante 14-16 horas y restringir el período de alimentación diaria a 8-10 horas.

Este método de ayuno puede ser tan simple como no comer nada después de cenar y saltarte el desayuno. Se pueden infusiones, agua y café para ayudar en la sensación de hambre.

Por otro lado, también se puede experimentar el ayuno 12/12 que sería lo equivalente a realizar un desayuno y una cena. Por ejemplo desayunar a las 8 horas y cenar a las 20 horas.

¿Qué beneficios tiene el ayuno intermitente?
El beneficio más obvio es la pérdida de peso. Sin embargo, hay mucho más allá:

– Reduce la resistencia a la insulina. Es decir, se es capaz de gestionar el azúcar en sangre.

– Ayuda a mantener la musculatura así como a reducir el porcentaje de grasa.

– Reduce indicadores de la inflamación

– Favorece la autofagia, un proceso mediante el cual permite al cuerpo la regeneración

– Reduce los triglicéridos y el perfil lipídico

– Favorece la segregación de SIRT3 proteína que previene el envejecimiento

Aunque los beneficios son muchos, ¿quién no debe ayunar?

– Personas con un bajo peso (IMC < 18.5)

– Mujeres embarazadas. Consultar a un especialista

– Mujeres en periodo de lactancia. Consultar a un especialista

– Mujeres que al hacer ayuno sus períodos se vuelven irregulares o desaparecen (amenorrea)

Probablemente pueda ayunar, pero mejor bajo supervisión médica en casos como:

– Diabetes tipo 1 y 2

– Personas con pautas de medicación regular

– Personas que sufran de gota

– Personas que sufran de ácido úrico alto

“Si decides probar el ayuno intermitente es posible que te encuentres con alguna sensación desconocida o incómoda como el hambre, estreñimiento, dolor de cabeza… suele ser habitual y tiende a desaparecer después de las primeras veces que ayunas. Estas sensaciones pueden ser menores si en tu día a día llevas una dieta baja en carbohidratos y alta en grasas saludables, si te mantienes activo y ocupado, bebes mucha agua e infusiones.

Ahora que sabes un poco más sobre el ayuno intermitente mi mejor consejo es que empieces gradualmente y que indagues en el método de ayuno que mejor se adapta a tu caso. También puedes ponerte en manos de un profesional para que te guíe”, explica la experta.

Y por último y no menos importante, ¿cómo romper el ayuno?
“Ante todo, no te des atracones. Empieza suavemente y con comida real, es decir aportando vitaminas y minerales con alimentos de colores y proteínas de calidad. Conclusión, el ayuno ofrece muchas ventajas únicas y además ahorras tiempo y dinero y está disponible en cualquier momento y lugar”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *