Colores para una casa en la playa, por PintoresValencia

Los privilegiados propietarios de una vivienda en la playa, disfrutan de un espacio único en el que relajarse, disfrutar y evadirse del mundo que les rodea. Este tipo de inmuebles, se ven inevitablemente influenciados por el poderoso influjo que el mar irradia, siendo imposible separar la decoración de las viviendas del entorno que las rodea. Las viviendas que se encuentran localizadas en estas zonas marítimas, deben saber aprovechar al máximo su ubicación, a través de elementos decorativos tan importantes como la pintura, creando una decoración armónica y acorde a su localización.

Las casas en la playa tienen habitualmente una decoración especial, más relajada que en otro tipo de ubicaciones y que suelen tender a colores frescos que transmiten una agradable sensación de libertad. Es por ello que los tonos blancos, los azules con notas violáceas y los beige con notas amarillas, son los que mejor se relacionan con su entorno, ya que recuerdan a la playa y al mar, a la vez que compensan el clima más cálido y luminoso del que disfrutan las viviendas.

A la hora de elegir el color y tono más adecuado para una vivienda en la playa, lo primero que se debe hacer, es realizar un estudio de la cantidad de luz que tiene la vivienda, si esta luz es directa o no y el tamaño de las distintas estancias de la vivienda.

Con tonos esos datos, algunas de las principales recomendaciones que se indican a los clientes, por parte de profesionales como las empresas de pintores en Valencia, son las siguientes:

  • Si no se cuenta con una gran cantidad de luz natural en la vivienda, se recomienda el uso de colores blancos, lo más neutros posibles, para la pintura de la vivienda. Por contra, cuanta más luz natural más se disfrute, se puede elegir otro tipo de tonos aplicando algún color en paredes puntuales de la vivienda.
  • En viviendas en que la luz no sea directa, se recomienda tirar a tonos de blancos cálidos como el blanco roto o el hueso, para compensar esa mayor frialdad de las estancias. Por otro lado, si se cuenta con luz directa se puede ir a tonos de blanco más fríos, con un punto de azul para aportar frescor a las estancias.
  • Otro de los aspectos a considerar es el tamaño de las estancias. Si son pequeñas se debe ir a un tono blanco, lo más neutro posible, para ganar en sensación de amplitud y espacio. Si la estancia es grande, se puede dar un tono de color a las paredes con una combinación de paredes blanco con otras con colores. Para aportar un toque de color, se puede apostar por tonos como que alegres como el celeste, el turquesa o el beige.

Mención aparte se debe realizar a la pintura que se debe aplicar a viviendas, que debido a encontrarse muy próximas a la costa, sufren una mayor humedad. A la larga, y sobre todo en épocas en que la ventilación es menor como en invierno, pueden provocar una condensación, dando lugar a la aparición de humedades. En este caso, los pintores experimentados y profesionales recomiendan aplicar una capa de pintura antimoho que, gracias a su composición, evita la aparición de moho, así como desconchones en paredes y techos, cuidando de esta forma la salud de las personas que la habitan.

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