Visitar un aseo público en tiempos de pandemia. Necesidad vs higiene, según Rentokil Initial

El 80% de los españoles no utilizan un aseo si está sucio, el 86% limpia el asiento del inodoro de un lugar público antes de usarlo y el 81% se desinfecta las manos después de ir al baño, según el informe “Nueva Percepción de la Higiene”, de Rentokil Initial.

Rentokil Initial propone una serie de recomendaciones para poder mantener una buena calidad del aire y unos espacios libres de gérmenes en baños públicos.

Los aseos públicos y los de oficinas u otros establecimientos son unos espacios muy sensibles en materia de higiene y salud pública. Son lugares muy transitados con superficies que los usuarios tocan y que suelen disponer, además, de un espacio bastante reducido. Debido a sus características tan peculiares, se ha publicado recientemente en la revista Science of The Total Environment un artículo[1] cuyo objetivo era evaluar el riesgo de transmisión de infecciones virales y bacterianas a través de la inhalación, el contacto superficial y las vías fecal-oral en los baños públicos en entornos sanitarios y no sanitarios. Tras analizar 38 estudios de 13 países distintos llegaron a la conclusión de que, si bien no hay muchas evidencias de contagios por patógenos en esos espacios reducidos, la higiene de manos y la ventilación, así como la limpieza de las superficies contribuyen a minimizar los riesgos.

La preocupación por los gérmenes, las bacterias, los virus y la calidad del aire a raíz de la Covid-19 ha aumentado, como así lo demuestra un estudio realizado[2] por Rentokil Initial en España, que refleja que el 68% de los encuestados está ahora más preocupados por los gérmenes que se encuentran en el aire que antes de la pandemia. Estas inquietudes se han trasladado también a espacios como los baños públicos. Actualmente, el 80% de los encuestados no utilizan un aseo si está sucio, el 86% limpia el asiento del inodoro de un lugar público antes de usarlo y el 81% se desinfecta las manos después de ir al baño. Estas cifras constatan la preocupación y el interés de la población por los aseos de los que hacen uso. Por este motivo, desde Rentokil Initial se propone una serie de recomendaciones para poder mantener una buena calidad del aire y unos espacios libres de gérmenes en baños públicos, además de información útil para los usuarios.

Bajar la tapa del inodoro, un gesto para mejorar la calidad del aire
Cuando se habla de higiene del aire en baños se habla del “efecto estornudo”. Este nombre hace referencia al fenómeno ligado a tirar de la cadena del inodoro. Si este gesto se realiza sin antes bajar la tapa del váter se pueden propagar virus y bacterias y depositarse en superficies como pomos de las puertas o rollos de papel higiénico. Bajar la tapa del inodoro reduce hasta 12 veces la concentración de la bacteria Clostridium Difficile en el aire, lo que tendrá un efecto positivo en la reducción de la propagación de infecciones.

Para asegurar una mejor calidad del aire interior en aseos, desde Initial, la multinacional especializada en higiene ambiental, recomiendan disponer de purificadores de aire, higienizadores de aire y ambientadores. El uso de estos dispositivos no solo oculta o elimina los malos olores, sino que también proporciona una experiencia más agradable e higiénica; además de limpiar el aire pudiendo disminuir el riesgo de infección.

Al baño del bar, sin bolsos ni accesorios
En los aseos hay muchas superficies que son susceptibles de ser tocadas y en las que las bacterias y los virus pueden sobrevivir durante días, por ello es tan importante limpiar con asiduidad todos los elementos que conforman el baño. Los grifos de los lavabos, por ejemplo, contienen un gran porcentaje de microbios, en parte por las gotas de mucosidad y saliva que se expanden fruto de la tos o de hablar. Por su parte, los bolsos son una fuente de contaminación cruzada debido a que, por el continuo contacto con las manos y el roce con superficies de todo tipo, pueden acumular tantas o más bacterias que un retrete y diseminarlas por el resto de las superficies. Para evitar esto, es recomendable no llevar objetos personales como bolsos o abrigos al baño, limpiarlos periódicamente y, por supuesto, lavarse las manos con frecuencia.

Para limpiar estos espacios es importante contar con espráis y soluciones antibacterianas así como es recomendable instalar grifos y dispensadores automáticos que eviten el contacto directo para activarse.

Lavado de manos cantando el cumpleaños feliz
Una correcta higiene de manos es una de las medidas más efectivas para prevenir la propagación de enfermedades infecciosas, puesto que se ha comprobado que desinfectarse y lavarse las manos con frecuencia disminuye las enfermedades respiratorias entre un 16 y un 21%. En EE. UU. se ha realizado un estudio que concluyó que el uso regular de desinfectantes de manos había reducido las enfermedades respiratorias y gastrointestinales en residencias universitarias entre un 30 y un 40%.

Para favorecer esta higiene es interesante instalar dispositivos automáticos, como ya se ha mencionado, en dispensadores de jabón, higienizadores de manos y secadores de manos. Estos elementos evitaran al usuario tocar superficies, lo que, a su vez, evitará contagios. Es, por último, aconsejable no tocar, de igual modo, los pomos y las puertas de los aseos, ya que se puede producir una contaminación cruzada al tocarlos. Lo ideal sería utilizar las piernas o los pies para abrir dichas puertas.

En cuanto a las manos, seguir las prácticas correctas de lavado es una forma importante y eficaz de proteger la salud, puesto que el jabón y el agua limpia eliminan la suciedad y los patógenos. Para realizar una buena higiene, hay que desprenderse de cualquier complemento -anillos y pulseras- que pueda contener bacterias y otros agentes nocivos. El siguiente paso será mojar toda la superficie de las manos hasta las muñecas, aplicar jabón y frotar, durante al menos 20 segundos, palmas, dorso dedos y muñecas. Posteriormente, se procede al aclarado con agua y al secado exhaustivo de las manos, ya sea a través de una toalla de un solo uso o de un aparato de secado de alto rendimiento. Con este proceso se eliminan la mayor cantidad de gérmenes y se mantendrán las manos limpias y seguras.

 

[1] Transmission of COVID-19 and other infectious diseases in public washrooms: A systematic review

[2] https://info.initial.com/es-es/descargar-re-entender-higiene-global

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