Uno de los beneficios del bótox es aliviar la ansiedad

Clínica Clever, una clínica de medicina estética en Sevilla especializada en tratamientos de bótox en Sevilla, se hace eco de la información aportada por el portal web Alimente + sobre uno de los beneficios del bótox que ha sido descubierto por los científicos como es el aliviar la ansiedad.

Todo el mundo conoce la Tóxina Botulímica, conocida mundialmente como bótox, pero hasta ahora no se habían descubierto todos los secretos que esconde este tratamiento. Fue descubierta en 1987 por el matrimonio canadiense formado por el dermatólogo Alistair y la oftalmóloga Jean. Su primer descubrimiento fue que elimina las arrugas.

En un primer momento, no se percataron de los efectos estéticos y fue una clienta la que pidió a la oftalmóloga que siguiera con la investigación del Bótox porque sus patas de gallos habían desaparecido.

Tras muchos ensayos, la pareja no logró patentar su descubrimiento. Poco a poco, llegó a la élite y traspasó a todas las clases sociales, convirtiéndose en el líder de los tratamientos estéticos. Actualmente, unos científicos, en concreto, los investigadores de la Facultad de Farmacia y Ciencias Farmacéuticas Skaggs de la Universidad de California en San Diego en colaboración con dos médicos alemanes, también han demostrado que sirve para calmar los nervios.

La conclusión llegó cuando varias personas después de aplicar el tratamiento en diferentes zonas del cuerpo, no solo en la frente, informaron de que tenían síntomas de ansiedad con menos frecuencia. Sin embargo, las personas que se sometieron a otras series de tratamientos para las mismas afecciones, no obtuvieron el mismo resultado. En concreto, el riesgo de ansiedad bajó entre 22 y 72%.

En julio de 2020 Abayian publicó un estudio en el que indicaba este efecto independientemente de la parte del cuerpo donde se inyectará. Unido al otro estudio, esto arroja una duda y se especula que los pacientes hayan sentido felicidad al haber visto menos arrugas en su rostro.

Igualmente se plantea la siguiente hipótesis: la Toxina Botulínica se transporta hacia la parte del sistema nervioso central que está relacionada con las emociones y el estado de ánimo. Las uniones neuromusculares afectadas por el bótox se unen con el cerebro y, es por ello, que se da ese resultado.

 

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