'Los Salazares o de la cuarta maldición bíblica', de J. Excelino Salcedo, genera controversia y admiración

Enraizado en la más pura tradición de la novela latinoamericana (entendida esta como ejemplificadora de la tragedia humana) Los Salazares o de la cuarta maldición bíblica, de José Excelino Salcedo Salazar, recorre el camino trazado, hace años, por García Márquez, en Cien años de soledad, hurgando hasta el fondo en los sinsabores y en el devenir de una familia signada por la tragedia.

Deudora, sin embargo, de la tradición novelística clásica (en su extensión y en su estructura), Los Salazares o de la cuarta maldición bíblica es una novela que trata sobre la culpa y la tragedia en la piel de una familia pueblerina de seis vástagos, que afrontan su paso existencial por la vida, cada uno por su lado, en una especie de diáspora familiar: seis vidas aisladamente unidas y devoradas por la desgracia.

En ese tema puntual, la novela se centra, sobre todo, en los sinsabores del segundo hijo, signado por el duelo que acarrea la soledad. A partir del juego narrativo que el autor teje en términos del mito bíblico de la cuarta maldición, la novela puede ser leída como una némesis en sentido amplio del término: aquel castigo divino por no habernos animado a amar o, en el caso del patriarca, por negarse a romper las cadenas que arrastra a causa de la culpa por su difunta mujer “fugada”. Pero, advertencia: la maldición bíblica es una abstracción que el propio lector deberá descubrir.

Naturalmente, como en toda obra de ficción clásica, Los Salazares o de la cuarta maldición bíblica¸ excede el drama para anclarse en el humor y la parodia a las que no somete la vida cotidiana, haciendo que la extensa obra se convierta en un manual ameno, entretenido y al alcance de todo el mundo.

Pero más allá de esto, como buena tradición latinoamericana, Los Salazares o de la cuarta maldición bíblica también contiene una aguda lectura social, incluso, si se quiere, en términos de advertencia: ciertas complejidades de la vida moderna nos empujan a olvidarnos de los elementos fundacionales del ser humano: el amor y la unión como antídoto a la soledad a la que nos somete la infelicidad.

Enlace: Los Salazares o de la cuarta maldición bíblica

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