Cuándo tengo que cambiar mis neumáticos

Cuándo tengo que cambiar mis neumáticos

¿Cuánto tiempo hace que no revisas tus neumáticos? Probablemente más del que debieras. La teoría dice que si revisamos nuestras ruedas regularmente y estamos atentos a su estado de conservación, alargaremos la vida del producto. Y, como suele pasar, la teoría nos la sabemos pero…no la ponemos en práctica. Si estás pendiente de tus neumáticos en Andorra, lee con atención este artículo.

Los expertos dicen que con dedicarles nuestra atención un pequeño rato cada mes, sería suficiente. Es el tiempo que deberíamos dedicar a revisar su aspecto, comprobar la presión, medir la profundidad del dibujo, examinar la banda de rodadura. Es como cuando vamos al dentista sin un problema previo para hacernos una revisión. El profesional sabe dónde puede haber problemas y revisa estos puntos para comprobar que todo marcha correctamente. Y, si por casualidad, descubre una caries incipiente, aún estamos a tiempo de intervenir y salvar la pieza dental. Pues lo mismo se puede aplicar al control regular de nuestros neumáticos.

 

¿Qué problemas indican que debemos cambiar los neumáticos?


La mayoría, los conocemos. Muchos de ellos, incluso, los estudiamos en la autoescuela y, entre otras cosas, son de cajón. No es difícil detectar los motivos que nos llevan sin remedio a cambiar las ruedas. Pero, por si acaso, vamos a revisarlos uno a uno y a incluir algunos consejos para determinadas situaciones.

Por ejemplo, hablemos del más habitual o más conocido: un pinchazo. Son inevitables y nadie está a salvo de sufrirlos. Ni siquiera los neumáticos más caros o de gama alta. Lo importante es que los daños sean subsanables. Si vas circulando y pinchas tus neumáticos en Andorra, sigue los siguientes consejos para salvaguardar tu seguridad y la de los tuyos.

Abandona la vía huyendo del tráfico y para en una zona segura.

Pon el freno de mano y las luces de emergencia.

Apaga el motor y colócate el chaleco reflectante antes de salir a colo car el triángulo de señalización en la distancia justa.

Después de eso, ya puedes ponerte a cambiar la rueda.

Pero, un pinchazo no es el único motivo que nos puede llevar a cambiar las ruedas. El desgaste es otro y, por cierto, muy importante porque puede interferir en la estabilidad del vehículo. Comprueba que el dibujo tiene, como mínimo, 1’6 milímetros de profundidad. Si no es así, te pueden multar y circularás como si la calzada estuviese siempre mojada, lo cual no deja de ser un peligro.

También debes saber que al subir bordillos con el coche, cuando cogemos un bache imprevisto y pronunciado o cuando chocamos con un objeto puntiagudo nuestras ruedas pueden sufrir deformaciones que las hagan poco operativas. Si es el caso de tus neumáticos en Andorra, acude a un taller para que te digan si se puede reparar o hay que cambiarlo entero.

Aunque no seamos muy conscientes de ello, a veces los neumáticos sufren desgastes raros, irregulares que normalmente son provocados por un mal funcionamiento del vehículo. Esto pasa cuando nuestro coche no tiene bien la alineación o el equilibrado o cuando la suspensión no responde. Y es que la mecánica de nuestro vehículo influye de manera directa en el buen o mal estado de nuestras ruedas.

 

¿ Conoces qué dice la normativa sobre el estado de los neumáticos?


Probablemente, no. Todos hemos oído alguna norma en alguna ocasión pero es raro que alguien se haya molestado en revisar la ley después de abandonar la autoescuela. Así que debes saber que sí, efectivamente, hay un Reglamento General de Vehículo que dispone de un anexo dedicado, íntegramente, a los neumáticos. Como sabemos que, probablemente, no te lo vas a leer te resumimos aquí su contenido.

Por ejemplo, dice que los neumáticos deben tener las dimensiones y características que especifica el fabricante y no otras. Recoge lo que comentábamos antes de la profundidad mínima de 1’6 milímetros del dibujo y, además, dice que los neumáticos deben incorporar indicadores de desgaste en las ranuras principales. Así no tendremos que medirlas cuando queramos comprobar su estado. Además, según la ley, los neumáticos deben mantener las inscripciones reglamentarias y no presentar deformaciones extrañas. Y, en cuanto a la presión, hay que revisarla de manera regular.

Si cumples las normas y sigues nuestras indicaciones, no tendrás problemas con tus neumáticos en Andorra.

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