La Fundación Adecco lanza la campaña "Volver a soñar" para sensibilizar sobre los 6,5 millones de mujeres en España que se encuentran en riesgo de exclusión y/o pobreza

El viernes, 8 de marzo, se celebra el Día Internacional de la Mujer. Con este telón de fondo, la Fundación Adecco, junto a más de 100 empresas comprometidas, desarrolla la Semana de la Mujer 2024 y lanza la campaña «Volver a soñar», con un doble propósito: reforzar el acompañamiento a las mujeres con más dificultades de acceso al empleo y sensibilizar e implicar al tejido empresarial para generar entornos laborales más inclusivos.

Esta iniciativa se enmarca en la misión social Empleo Para Todas las personas de la Fundación Adecco, y se alinea con la Agenda 2030, dando respuesta a los siguientes Objetivos de Desarrollo Sostenible: fin de la pobreza, reducción de las desigualdades, igualdad de género y trabajo decente.  Además, el ODS 17 establece la importancia de generar alianzas, siendo la Semana de la Mujer 2024 el mejor ejemplo de unión entre empresas, que han adoptado un enfoque colaborativo en torno a un desafío prioritario: la igualdad de oportunidades de las mujeres en el mercado laboral.

La pobreza y la exclusión tienen rostro de mujer
Históricamente, la mujer se ha enfrentado a dificultades adicionales en su búsqueda de empleo que le acompañan a lo largo de toda su vida activa, como así lo reflejan los principales indicadores laborales. Así, su tasa de paro alcanza el 13,3%, frente al 10,3% de la masculina y son las primeras en retirarse del mercado laboral cuando la situación familiar lo requiere, como prueba la inactividad por razones del hogar: mientras un 27,9% de las mujeres no busca trabajo para dedicarse a las labores del hogar, solo un 6% de los hombres es inactivo por este motivo. En total, se contabilizan 2.838.000 mujeres inactivas por labores del hogar, frente a 446.000 hombres.

Otros factores como la concentración en jornadas parciales (el 74% de las personas ocupadas a tiempo parcial son mujeres) o la brecha salarial, (el salario femenino representa el 81,6% del masculino), constatan, asimismo, el menor reconocimiento social que tiene la carrera profesional de una mujer y las dificultades añadidas que afrontan para consolidarse en el mercado laboral.

Tras estas cifras subyace una clave fundamental y es el rol que se asigna predominantemente a las mujeres en las responsabilidades familiares y tareas domésticas. Las mujeres afrontan un riesgo de exclusión social superior al de los hombres. En 2022 la tasa AROPE femenina (mujeres en riesgo de exclusión y/o pobreza) alcanzó el 27,2%, frente al 24,8% masculina. En términos absolutos, se contabilizan 805.209 mujeres más en esta situación (6.574.605 mujeres frente a 5.769.396 hombres). 

Algunas mujeres están especialmente expuestas a la exclusión social. Es el caso de las mujeres sénior (mayores de 45 años, especialmente si llevan más de un año sin empleo), las mujeres con discapacidad, con responsabilidades familiares no compartidas y/o víctimas de la violencia de género.

Iniciativas de alto impacto para acelerar la inclusión de la mujer
En el marco de esta Semana de la Mujer 2024, la red de delegaciones y profesionales de la Fundación Adecco está llevando a cabo un programa intensivo de intermediación laboral para desarrollar las competencias de las mujeres en riesgo de exclusión social. Las principales acciones se concretan en las siguientes:

  • Talleres con expertos. Abordando temas fundamentales para la inclusión en el mercado laboral (definición del objetivo profesional, proceso de búsqueda de empleo, redes sociales, portales de empleo, currículum, entrevista…). ​
  • Entrevistas de mentorización. Profesionales en activo apoyan a las mujeres, repasando su experiencia y aconsejando sobre cómo superar un proceso de selección. ​​
  • Jornadas motivacionales. Mujeres que, mediante su experiencia vital, cuentan cómo han superado situaciones complicadas trasladan su testimonio positivo con el fin de motivar a las mujeres en su búsqueda de empleo.
  • Jornadas de speed networking y procesos de selección, en los que de la mano de las empresas buscamos la inclusión laboral de la mujer, favoreciendo el acercamiento entre tejido empresarial y mujeres en situación de vulnerabilidad.

​Por otra parte, la Fundación Adecco está implicando al centenar de empresas colaboradoras a través de diferentes iniciativas como el voluntariado (los profesionales están participando como expertos, formadores o mentores), formación (mediante jornadas de trabajo para conocer de primera mano la realidad de las mujeres en riesgo de exclusión y estudiar vías para impulsar su inclusión), incorporación, compartiendo sus vacantes disponibles con el fin de poder ser cubiertas por mujeres en riego de exclusión social y difusión, trasladando la campaña de sensibilización a sus diferentes grupos de interés.

​»Volver a soñar»
Además de trabajar directamente con las mujeres en la mejora de su empleabilidad, la Fundación Adecco y las más de 100 empresas colaboradoras han unido esfuerzos para lanzar un mensaje de sensibilización que cale en la sociedad, generando conciencia sobre las dificultades laborales que afrontan las mujeres en riesgo de exclusión, y que muchas veces permanecen invisibilizadas.

De este modo, durante estos días, están difundiendo una campaña de sensibilización con el mensaje «¿Volver a soñar?». En esta pieza audiovisual, de algo más de un minuto de duración, se da a conocer la historia de Ariana, que es también la de miles de mujeres en riesgo de exclusión en España. Ariana, como muchas otras mujeres, se ha visto abocada a situaciones inesperadas (renunciar a su vocación profesional, monoparentalidad no deseada, cuidados de la familia en solitario, desempleo etc.), con una exposición a la exclusión social muyo mayor, desde su nacimiento.

«Mediante la historia de Ariana, queremos reflejar cómo el empleo es el elemento clave para que las mujeres que lo tienen más difícil puedan reconducir sus vidas y avanzar hacia sus metas personales. Muchas de las mujeres que acompañamos en la Fundación Adecco han desempeñado un papel crucial en el desarrollo de las familias, no solo a través del cuidado de sus hijos o las responsabilidades del hogar, sino también aportando a las economías domésticas mediante el trabajo informal, sin reconocimiento y en condiciones de desprotección. Hoy quieren incorporarse al empleo formal y, como sociedad, debemos estar ahí para ellas. Es una cuestión de pura justicia social, pero también de competitividad»- afirma Begoña Bravo, directora de Inclusión de la Fundación Adecco.

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