El Club Siglo XXI destaca el valor de la Economía Social y su pujanza creciente en el momento actual

El Club Siglo XXI, con la colaboración de FECOMA, ha organizado, este lunes, un desayuno-coloquio en los salones de dicha institución en el Hotel Eurobuilding de Madrid, con el fin de poner en valor la pujanza, en el momento actual, de la Economía Social y de aumentar con ello su protagonismo. El Club, al que define su larga tradición de diálogo, «se congratula de escuchar a personas que nos van a hablar sobre la importancia de la Economía Social, clave en los tiempos que corren, puesto que da prioridad a las personas y al fin social, frente al capital, y se caracteriza por una gestión democrática y participativa», señalaba ayer su presidente, José María Barreda.

Con estos dos objetivos, intervinieron, en un desayuno informativo al que acudieron personalidades de las diferentes escalas de la administración, medios de comunicación y portavoces del sector, dos portavoces de la realidad actual de la Economía Social en España: José Antonio Pedreño, presidente de CEPES y Carlos de la Higuera, presidente de FECOMA que estuvieron acompañados por Miguel Ángel García Martín, consejero de Presidencia de la Comunidad de Madrid, responsable de la primera estrategia de la Economía Social.

Carlos de la Higuera dio, en primer lugar, las gracias a la institución. «Es importante que en los foros importantes, como el que propicia el Club Siglo XXI, se hable de cosas importantes, como la Economía Social». Y para ratificarlo, el presidente de FECOMA recordó que, en 2008, el año de la gran crisis económico-financiera, «lamentablemente, creo que debemos acostumbrarnos a las crisis periódicas», puntualizó, se perdieron en España 4 millones de puestos de trabajo. «Si todas las comunidades autónomas hubieran apostado por la Economía Social, se hubieran destruido 1,6 millones de empleos menos», contrapuso.

Intervino, a continuación, Miguel Angel García Martín, consejero de Presidencia de la Comunidad de Madrid, y firme defensor de la Economía Social, desde sus tiempos como director general del Trabajo Autónomo, de la Economía Social y de la Responsabilidad Social de las Empresas en el Gobierno de España, cuando, además, dirigía la Unidad Administradora del Fondo Social Europeo en el Ministerio de Empleo y Seguridad Social. «Entonces, la ministra de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, supo ver las oportunidades de la Economía Social, y la puso en la agenda del Gobierno», recordó. En este mismo sentido, también destacó la aportación de otro de los ponentes, Juan Antonio Pedreño, actual presidente de CEPES, «que supo inculcar la oportunidad y el valor de la Economía Social».

García Martín reconoció en Pedreño y de la Higuera a sus mentores en el sector. «Me trasladaron su entusiasmo por el potencial de la Economía Social, como núcleo de creación de empleo y de riqueza para el desarrollo local de nuestros municipios», argumentó.

El consejero recordó que entonces se sacaron adelante proyectos muy importantes, a nivel estatal y de la mano del tejido productivo, como la Ley de Sociedades Laborales y Participadas, aprobada en el Congreso de los Diputados, la Ley de Fomento del Trabajo Autónomo y de la Economía Social, o la incorporación dentro del panorama operativo, de la Economía Social y de inclusión social a CEPES.  «Por primera vez, la Economía Social iba a estar representada como gestor e interlocutor del Fondo Social Europeo, algo que supuso un antes y un después», afirmó.

El consejero también recordó hitos en el ámbito regional de la Comunidad de Madrid, como el Programa de Fomento del Emprendimiento Colectivo, que ha dado oportunidades en forma de empleo a muchos madrileños, el Programa de Apoyo a Empresas de Inserción, la red de viveros de empresas, «ejemplo para otras comunidades autónomas», o más recientemente, la Ley de Cooperativas de la Comunidad de Madrid, aprobada por unanimidad. En definitiva, el consejero consideró que en los últimos años se ha creado el caldo de cultivo idóneo, desde los poderes públicos, para favorecer la Economía Social. «En Madrid contamos con seguridad jurídica, fiscalidad equilibrada y los impuestos más bajos de España, todo ello para eliminar trabas al emprendimiento. Somos la región que crea más empleo y autoempleo, como fruto del trabajo de la sociedad civil, y de un gobierno que no estorba, y trabajamos para que se sigan creando más cooperativas», afirmó.

Por su parte, el presidente de la Confederación Empresarial Española de la Economía Social (CEPES), Juan Antonio Pedreño, aportó los datos actuales de la Economía Social -en España y en Europa- con cada vez mayor pujanza.

Pedreño comenzó su intervención señalando los valores que identifican y diferencian a este modelo empresarial: «En un mundo cada vez más interconectado y dinámico, la Economía Social nos ofrece una perspectiva única y necesaria para abordar los desafíos económicos y sociales a los que nos enfrentamos. En este sentido la Economía Social no es simplemente una alternativa o un modelo de empresa para épocas de crisis; es un complemento vital al sistema económico tradicional, que pone en el centro a las personas y al bienestar colectivo. Su capacidad para generar inclusión, cohesión social y desarrollo sostenible la convierte en un pilar fundamental para construir una sociedad más justa y equitativa».

El presidente de CEPES puso como ejemplo del avance de la Economía Social una intervención hace unos años del entonces eurodiputado Sven Giegold, en el intergrupo de Economía Social del Parlamento Europeo.  Su  argumento definitivo fue que Europa no puede ignorar a la Economía Social porque tenía el mismo peso que toda la industria continental del automóvil, pero aportando incluso más empleo que ese sector.  «Por lo tanto, las políticas europeas tienen que hacerse teniendo en cuenta a la Economía Social», suscribió Pedreño. Y es que la Economía Social representa el 8% del PIB de la UE, con 3 millones de empresas y cerca de 14 millones de trabajadores, el 6,5%. «Aquella intervención fue reveladora de una realidad económica desconocida», señaló.

Emulando al eurodiputado, hoy secretario de Estado del Gobierno alemán, Pedreño afirmó que hoy la Economía Social es esencial «para enfrentar los retos económicos y sociales que tenemos planteados» y que «la fuerza de la Economía Social en España está por encima de la media de la UE».

En España, las más de 43.000 empresas de Economía Social que representa CEPES suponen 2.3 millones de puestos de trabajo, incluyendo los indirectos, y una facturación equivalente al 11% del PIB, con  ingresos anuales por encima de 260.000 millones de euros. «En España, representamos lo mismo que el sector turístico, pero nosotros no somos sólo un sector, sino una multitud de sectores, algo que nos hace un poco invisibles, cuando en realidad la Economía Social incluye a empresas de todos los tamaños, de todos los sectores económicos, líderes europeos y mundiales, que en épocas de crisis son una red que protege del desempleo», argumentó.

La Economía Social está reconocida en el ordenamiento jurídico a través de la Ley 5/2011, la primera de Europa en este sentido. El 69% de la producción final agraria en España procede de las cooperativas agroalimentarias, el 15% de la población española reside en viviendas promovidas por cooperativas, y el 45% de la promoción inmobiliaria está en manos de cooperativas de viviendas. El cooperativismo está presente en el sector de la distribución, con 3.000 puntos de venta y más de 100.000 metros cuadrados de superficie. Las cooperativas de enseñanza escolarizan a más de 300.000 alumnos, y desde la Economía Social se atienden a dos millones de mutualistas en el sector asegurador.

Pedreño afirmó que «hoy es más fácil hablar de Economía Social» y que en los últimos años se ha dado un paso adelante para reconocer a la Economía Social, dejando atrás el desconocimiento anterior, «con un enfoque sistémico y no sólo como sector». En este sentido, señaló que el sector debe tener un «papel central, como elemento de desarrollo y debe participar en políticas transversales» puesto que, de esta manera, «se crearan más empleos, mejores empleos, en más lugares y para más personas».

En este contexto, la Economía Social es para Pedreño: «una historia de éxito y una palanca del cambio que aporta soluciones a los desafíos que tiene la sociedad, especialmente en sectores tan claves como la vivienda, la energía, la reindustrialización, la pesca, la banca cooperativa y ética, la alimentación sostenible, la exclusión social, la pobreza, la educación, la digitalización y comprometida con el desarrollo local, para resolver el reto demográfico».

Seguidamente, el presidente de CEPES señaló el momento pujante que actualmente vive este modelo empresarial, afirmación que constatan desde Gobiernos europeos, a la Comisión Europea, el mismo Parlamento Europeo y resto de instituciones europeas hasta organizaciones internacionales como la OIT, la OCDE a la Resolución sobre Economía Social adoptada por Naciones Unidas. «Hoy, la Economía Social es un actor clave para el futuro de los países. Estamos ante un  momento histórico, sin precedentes, a nivel estatal e internacional para nuestro sector», afirmó.

Pedreño señaló algunos de los hitos que sitúan a España como un referente internacional, cuyo peso está por encima de la media de la Unión Europea, como la Ley de Economía Social que constituyó a España como el primer Estado de la UE en dotarse de una ley en este ámbito o el hecho de que España cuente con una Estrategia de País para potenciar este modelo empresarial, entre otros hitos.

Y el futuro
Por último, Juan Antonio Pedreño dedicó un espacio a hablar sobre los retos que se le presentan a la Economía Social, tanto a nivel estatal como internacional, con el fin de generar un ecosistema favorable a este modelo que le permita seguir creciendo, ya que para Pedreño, la realidad actual, «es solo un punto de salida».

Entre estos retos, Pedreño señaló la necesidad de crear un marco facilitador que tenga en cuenta las características específicas de la Economía Social y los obstáculos adicionales a los que, en su desarrollo, se enfrentan las entidades de este tipo, así como la necesidad de establecer medidas de apoyo y entornos financieros, administrativos y jurídicos favorables que tengan en cuenta también las características específicas de sus modelos de negocio.

Asimismo, otra demanda que para el presidente de CEPES es fundamental es que los empresarios de la Economía Social estén presentes en el Diálogo Social, para así poder participar en la elaboración de políticas que afectan no solo a los intereses de sus empresas, sino a la sociedad en general.

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